4/27/2007

4/23/2007



Este viernes 27 de abril a las 7.00 de la noche, en el auditorio de la facultad de Letras de la universidad San Marcos se presentará el libro primogénito del Club de la Serpiente:

Club de la Serpiente
(muestra poética)


Presentan:
José Pancorvo
Willy Gómez
Teófilo Gutiérrez


Ahí nos vemos...

4/18/2007


Viernes 20 de abril- 8.15pm
Centro Cultural de España
Presentaciòn del poemario Las pieles del Edén de Patricia Colchado.

4/10/2007


Omar y Teresina cocinan historias deliciosas

Hacen ocho libros para niños sobre alimentos americanos. “La papa” y “El cacao” ya están a la venta en Wong y Metro. “El ají”, “El maíz”, “El tomate”, “La chirimoya” y los otros aún están en la cocina.

Escribe: Paco Moreno Tineo
Foto: Ademir Espíritu

Lo mejor que les puede pasar a dos personas que no se conocen es que, al conocerse, empiecen a hacer libros para niños. Es el caso de la periodista Teresina Muñoz-Nájar y el humorista gráfico Omar Zevallos. Ellos se conocieron una tarde de noviembre del 2006 en un café de Miraflores y, desde entonces, preparan ocho libros para los más pequeños de la casa (dos libros ya se han publicado). Se trata de historias deliciosas, suculentas y exquisitas sobre alimentos americanos: la papa, el cacao, el maíz, la chirimoya, el tomate, la calabaza, el ají y la piña.
Si un libro no me divierte, lo cierro. A los libros de Omar y Teresina los mantengo abiertos. Son tan buenos que deberían aparecer en la lista de los útiles de los escolares.
Para hacer estos textos, siempre fresca, Teresina Muñoz-Nájar pone su prosa clara; y Omar Zevallos, sus divertidos dibujos. Teresina no escribe una palabra más, y Omar de no hace un dibujo menos. Así, en un trabajo sincronizado como en una cocina de letras e imágenes, se hacen estos libros hermosos. Los primeros: La papa y El cacao ya están a la venta en las tiendas Wong y Metro, y los otros pronto les seguirán los pasos.
—Han tirado treinta y cinco mil ejemplares de cada libro —nos dice Omar.
—¡Treinta y cinco mil!
—Pronto serán más —aclara a Teresina.
Vale la pena el tiraje y se espera que haya varias ediciones.
Leyendo estos libros, los niños no solo se enterarán de la historia de ocho alimentos sino que conocerán escenas y personajes de la historia del Perú y de América. Los niños aprenderán divirtiéndose. Tal es el propósito: que los niños se acerquen al placer de la lectura mediante una prosa cálida y dibujos llenos humor. No hagamos que los pequeños huyan de la lectura por culpa de libros tan secos que dan ganas de tirarlos al agua.
Estamos en Lima, el séptimo piso de un edificio de la avenida Larco, en el departamento de Teresina. Ella está impaciente porque Omar Zevallos aún no llega; pero al rato se aparece con su barba árabe y sus lentes redondos. Está contento por los libros tanto como Teresina. Se sienta a una mesa donde se exhiben las pruebas de las carátulas y empieza: “Aunque es un trabajo muy duro, me siento realmente feliz con este proyecto. Hacer ilustraciones para libros de niños es una satisfacción muy grande”.
La noche es casi un niño: las siete o las siete y treinta. Desde aquí, el centro de Miraflores es una ciudad apurada con luces de neón por todos lados. Se ve un poco triste, pero en este departamento todos se divierten, todos se ríen, y no solo porque Ademir Espíritu, el fotógrafo, apunta y dispara a cada rato.
Siempre simpáticos, Teresina y Omar se parecen demasiado. Son periodistas, les gusta el vino, el buen humor y son extranjeros –digo–: arequipeños. Da gusto hablar con ellos porque contagian su alegría por la vida. Si los dos ponen sus caras largas, es porque ha sucedido una desgracia descomunal. Ellos ayudan a ver la vida por el lado del humor. Sus libros se parecen a ellos. Hay que conocerlos.

POESÍA EN EL YACANA

ABRIL 2007
Jr. de la Unión 892 –segundo piso- Centro de Lima

13 DE ABRIL

7:30 pm

JOSE RUIZ ROSAS
DIEGO LAZARTE
DALMACIA RUIZ ROSAS


Entrada libre
Foto: José Ruiz Rosas

4/04/2007



Verástegui por Pancorvo. Texto del poeta José Pancorvo leído en la presentación “Yachay Hanay” libro de Enrique Verástegui, en el Centro Cultural España:

El arte de Verástegui

Está el Verástegui del Werther. Está el Verástegui del Fausto y de otros veinte libros publicados. Está el de decenas de libros inéditos. Sigue viniendo Verástegui.
De las seis mil páginas de Geothe, la parte que causó mayor sensación fue “En los Extramuros del Mundo”. Goethe se quejaba de sus obras de mayor vuelo, como “Ética” y “El Modelo del Teorema”, no eran debidamente apreciadas.
Está el Verástegui de la brillante obra juvenil que sigue siendo la más popular. Está el Verástegui que sube a un vuelo mucho mayor pero de pronto se ve incomprendido y solitario en su espiral ascensional. Su alta mente de gran poeta ha encontrado horizontes realmente sublimes en la confluencia de la intuición filosófica con la matemática y la poética. Como casi todos estamos inmersos en el empirismo y en el racionalismo que nos enseñan en el colegio y en los medios, pensamos que es una divagación.
Todo lo contrario. Las referidas instituciones poético-metafísico-matemáticas de Verástegui son saetas dirigidas al meollo de la realidad. A lo que está atrás del aparente caos móvil, aparentemente post-ético, aparentemente insoluble, del mundo actual. Y Verástegui viene con sus intuiciones a rescatar la visión de las realidades mayores, haciendo geniales aportes de conocimiento.
No dudo en afirmar que la intuición de Verástegui es más directa que la de Geothe. La última estrofa de Fausto, que comienza con el famoso: “Todo lo perecedero no es sino un símbolo”, es el punto de partida del autor de “Yachay Hanay” y de “El Modelo del Teorema”. Para reforzar mi teoría debo decir que Geothe representa una cumbre de las Letras alemanas y del pueblo alemán. Verástegui es un peruano, es decir, –y poniendo aparte los complejos de inferioridad–, del país del Imperio y Virreinato más grandes, pero a su sangre cañetana y del valle del Mantaro se añade un 25% de chino, siendo su línea paterna, de sangre vasca, la cual parece viene de la Atlántida. Es decir, ello le da mil percepciones orientales y andinas, mil sentidos de ritmo y de la fuerza natural.
Debemos pues, sin prejuicios racionalistas escolares, sin superficialidad, disfrutar de estás altas intuiciones, comprender, a través de esta plaqueta sacada del libro Albus, la gran alma de este poeta muy incomprendido, y situarnos a nosotros mismos en una realidad superior, ¿qué mejor se puede pedir?, tesoros inmensos que nadie nos puede robar ni expropiar. Ha venido Verástegui a obsequiarnos riquísimas visiones. Envueltos en la magia de Ventana de Medusa.
Para dirigirnos a Verástegui a propósito de “Yachay Hanay” podríamos usar las palabras que usa el personaje llamado Pater Profundis en el último acto de Fausto: “Da agudeza a mi pensamiento, alumbra mi indigente corazón”.

4/01/2007


Tomado de la plaqueta Incierta Naturaleza, publicamos un poema de Gloria María Ramos (Lima, 1979), poeta egresada de Sociología por la UNMSM:



Todo lo que hay

Todo lo que está
en tu mirada,
tu puente en un río nuevo
las aguas calmadas tras el desastre.
No hay garras
no dientes, ya no más.
Te has mudado -la estabilidad es otra-

encuentros
suspiros nuevos
necesidad de vida.
Como árboles disparados tras una desventurada aventura,
tras la gran trashumancia de una generación en el bosque
que conocimos, que se construyó con amigos alrededor de la
fiesta, del vino generoso que unió almas
en las burlas de la imperfección, de la apertura del sentir,
tras unas manos ansiosas de calidez,
lo que se cree y quiere.

Todo lo que está,
lo perdurable
al tenerte.

3/25/2007


Aquí unos poemas del libro Cosmigonía de Jaime Donato Jiménez:




¿Cómo se llama Aquél? Su apellido es ser callado.
Y es fácil ser bueno y tibio como su mano. ¿Qué hace ahora
por qué ama tanto la madera en que ha de morir un día,
por qué la talla siempre, oh carpintero, con ternura?


Jorge eduardo eielson



COSMIGONÍA

PRIMERA


I

saber la ciudad. conocer los márgenes de la niebla. pensar en la ubicuidad de la horadante imagen
guardada del instante menos pensado, del menos cierto...

silencio y que se haga silencio. las aves emigran en dirección opuesta al sol. mantienen la esperanza de poder hallar eternamente la noche.

albedrío de conocer la fina niebla que delimita nuestro universo y volverla inerte
en el tiempo
en su instante.


Tue, 11 Nov 2003 19:22:40 +0100 (CET)



II

deletrearlo todo. crear signos mantenerse en el eterno oscilar de luces conflagradas en un rincón llenecito de instantes.

callarse bajo el umbral donde se inician los sueños y dejarlo todo a la divina suerte de la creación nocturna en busca de lo más desconocido y extraordinario. entre la verdad y la mentira donde se encuentra la verdad.
Su verdad.

llevar en cada mano distante el ideal de crearlo todo y ser libre. estar en cada palabra, la palabra que encierre en cada letra la vertiginosa manera de saberla a Usted: necesito aquella imagen en la que pueda confundirse
en el tiempo
en su instante.


Tue, 18 Nov 2003 01:51:06 +0100 (CET)



III

mantenerse al alcance de lo absoluto y erigir un monumento a lo bello. manifestarse adepto a la noche y a la plateada oquedad que nos ilumina.

quedarse suspendido y agitar los brazos en la
búsqueda de nuestro puñal
para adelantarnos a la gran muerte
y acelerar el paso de la estación.

sobre la hora y en la hora de batir las manos en señal de no tener aire y vislumbrar la llegada de cientos de tigres a mi búsqueda
en el tiempo
en su instante.


Thu, 20 Nov 2003 01:51:30 +0100 (CET)



Colofón

indescriptible todo es indescriptible. todo es precoz
en el tiempo
en su instante.


Sat, 22 Nov 2003 22:15:41 +0100 (CET)





Jaime Donato jiménez

Nació en Surquillo en junio de 1981, estudiante de periodismo de la UNMSM. Aficionado al cine y a la fotografía. Ha trabajado como asistente de producción en radio y tiene en proyecto dos documentales audiovisuales. Reconoce como máximas fuentes literarias a Moro, Hernández, Eielson, Varela y Cortázar. Cosmigonía se convierte en su primera publicación luego de años de congelamiento.



3/22/2007

Aquí algunas apreciaciones del amigo carlos Valencia (vateria54@hotmail.com) sobre el libro de Raúl Solís:



CONFLICTO AZUL. Raúl Solís. Edit. Zignos, Lima 2006. 59 pp.

Conflicto Azul es un poemario muy maduro y ambicioso para un poeta de la generación 2000. El conflicto en su 5ta acepción para la Academia Española, es "la coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos" El yo poético se enamora de una anti musa Celeste, esta procrea a azul que ya es un conflicto con la sociedad. La portada del poemario representa a un andrógino, no es pecaminoso amar a mujeres malas, tampoco a otros géneros. El éxtasis, el sexo y tanatos son desarrolladas pansexualmente en el poemario. Celeste se supone que es mayor (en edad) que el poeta. Una mujer de más de 30 años dijo: “ya no esta en edad de tener enamorados, ahora solo tiene amigos cariñosos. El poeta fue un devaneo de su amada, en el desierto del cromático amor. Al vate Solís tendríamos que leerlo con ayuda de la biblio-psicología, esta estudia las relaciones psíquicas entre las personas, de un cerebro a otro cerebro, las relaciones entre el autor, (poetas, cuentistas, novelistas, ensayistas) su obra y el lector, sus lecturas previas en su formación. Es obligatoria una entrevista semiótico-psicoanalítica, obviamente con personal especializado.
Raúl Solís se ha esmerado en incluir un caudal de personajes de la historia, seres y lugares mitológicos como: Averno, Ammon, Anubis, Cefiso, Daimon Druida, Eón, Elíseos, Eros, Gárgolas, Grupa, Hades, Hatshepsut (La primera Reina en este planeta), Hetaira, Hierofante, Horus, Lilit, Luzbel, Nereidas, Nicte, Ninfa, Narciso, Náyade, Nayti, Némesis, Pertunda, Perséfone, Poseidón, Plutón, Pléyades, Zeus. Otros, en compuestos, dios-diosa Baal, yahveh-elohim, hombre-arcángel, amiga-vestiglo, dios-Pan, entre otras. Se ha preocupado de definir diez (10) de ellos. Este poemario es como aquel que cierra y abre una etapa en su generación, por ello radica su importancia, y para hacerle un sinnúmero de análisis.


SOBRE LA PORTADA DE CONFLICTO AZUL

La Gioconda o Monalisa de Da Vinci es la imagen de un ser andrógino. Amon e Isis representan a lo masculino y femenino para la cultura egipcia. Leamos esto: AMON L’ ÍSA (...) = MONA LISA “- Señores, no es sólo que la cara de la Mona Lisa tenga un aspecto andrógino, es que su nombre es un anagrama de la divina unión de lo masculino y lo femenino. Y ese, amigos míos, es el secretillo de Leonardo, y lo que explica la enigmática sonrisa de la mujer del cuadro. - El Código Da Vinci. Dan Brown. Umbriel, España 2003. (p.109)

3/13/2007



La luna brilló sobre el Monumental


Roger Waters realizó magistral presentación en Lima. Ex Pink Floyd hizo un viaje musical por el pasado y el presente. Catorce mil almas vibraron en una inolvidable velada.


Roger tuvo mágico encuentro con fans peruanos.Gritos, lágrimas y sonrisas. Roger Waters tuvo anoche un grato encuentro con el público peruano (aproximadamente 14 mil) que prácticamente abarrotó las instalaciones de la explanada del Estadio Monunental.


Todo un auténtico inglés, Roger irrumpió en el escenario a las 21:00 horas en punto. Vestido con camisa y pantalón negro. El ex Pink Floyd ingresó con su inseparable guitarra en mano. "In the flesh" inició el show en medio de un gran escenario flanqueado por dos pantallas gigantes en las que se proyectaron constantemente videos psicodélicos y animaciones por computadora.


Luego vendría un amplio repertorio de sus producciones discográficas Animals, The Wall, Wish You Were Here y The Final Cut. Antes de ir a un receso de quince minutos, dejaron volar un chancho con inscripciones de protesta. En una de ellas se pudo leer "Todos los peruanos son iguales". Frases en contra de George W. Bush también se dejaron notar Los aplausos incesantes del público no se hicieron esperar. Waters volvió al escenario y tocó una a una las nueve canciones de su disco Dark Side of the Moon. El "Another Brick in the Wall", "Bring the boys back home" y "Comfortably numb", hicieron que todos se sintieran en éxtasis.


Se pensó que el show había terminado, pero Waters decidido a complacernos durante un momento más. Hizo un breve recorrido por el álbum The Wall invitando a un grupo de niños para cantar con él la canción himno de una juventud: "Another Brick In The Wall".
Definitivamente una velada inolvidable.



(Fuente: Diario La República)

Balada de la piedra que canta

Yo que he sabido verte entre las cosas esenciales
Me enojé cuando pronunciaron tu nombre en lugares comunes.
Ezra Pound


I

Y esos muchachos de inquietos modales
de conjuntos sediciosos
de sordera brutal
han reñido frente a sus padres
—han avergonzado a sus padres—
y la culpa les ha sonreído en los ojos frescamente
como si el abismo de luces que los separa de ellos
no fuera también arena de sus desiertos.

Ahora, no he de reconocer sus blancas mandíbulas
creciendo peligrosamente sobre mi presencia

no, ya jamás diré de ellos
que se encabrita su corazón al verme deambular
por los pasillos de la ausencia
mudos testigos de esta canción
y mártires de su primera luz.

A mi parecer
los niños han crecido
y en sus genitales se deposita ya
la nueva semilla de estas palabras.


II

Ahora vendrán los tiempos de generosidad espiritual
los encanecidos aros de luz reinarán sobre la tierra de todos los caballos
y todo será verte y anudarme a tu cintura

todo será retenerte
y valer dos veces la sensación de penetrar
entre esos obstáculos
que se empecinan en castrarme las sonrisas

[los iniciales dichos que la juventud promete
anidarán secretamente en mis proverbios
cultivando locamente todo intento de placer]

y verte bailar frente a un espejo
como en primavera
desnuda de vergüenzas
será amanecer en los rojos precipicios de la noche

entonces
una música
nacerá de tu sonrisa valiente de cascada

y desde el fondo de ti
brotarán tus últimas palabras
para animarme

y desde el fondo de mí
una promesa
cantará tu nombre

sólo tu nombre
impronunciable bajo la luz de esta piedra que canta.



JUAN PABLO MEJÍA

3/07/2007




POESÍA EN EL YACANA


LEERÁN


Alberto Besabe (Cuba)

Domingo de Ramos
(Presenta plaquette TOROKUNA)

Rafael García Godos

Wilver Moreno Tineo

Miguel Ángel Malpartida

Daniel Perea


DÍA: VIERNES 9 DE MARZO

HORA: 7:30 pm



LUGAR: YACANA Jr. de la Unión 892 (2do piso) Centro de Lima


INGRESO LIBRE

García Márquez cumple 80 años: aprendiendo en el Caribe con el mito.


GARCIA MARQUEZ HISTRIONICO, ENTRE CARRUAJES Y MURALLAS DE CARTAGENA.
POR LUIS SARTORI


Un viernes cualquiera, de mañana, Gabriel García Márquez —un mito en vida— acomoda diarios en la sala Alvaro Cepeda Samudio de su Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, en Cartagena de Indias, caribe colombiano. Está por comenzar la última jornada del taller "Releyendo el Periódico", con editores de diarios de América latina y España. El maestro, como le encanta que le digan, desentierra de entre los papeles un ejemplar de su "Cien años de soledad". Lo toma con la derecha y le apunta sin verla a la ventana a sus espaldas. Hace como que lo tira. Y estalla su gran sonrisa.

Es la misma con la que sonríe en el cuadro solitario del salón blanco: foto mural en la pista de un aeropuerto. Son los años 70 junto a Cepeda Samudio, el gran amigo de Barranquilla "con aire de chofer de camión y al mismo tiempo de contrabandista de sueños", ya fallecido, a quien homenajeó en el penúltimo capítulo de "Cien años...".

Este es uno de los pocos talleres que Gabo dedica a editores. En los otros, con periodistas jóvenes, solía aporrear el oficio de corregir, reescribir y titular. Ahora, en cambio, le atribuye a los editores la responsabilidad del arquero: la última barrera contra los errores del equipo. "Ustedes responden ante el lector por la calidad. Hacen el trabajo más importante del diario", exagera. Y se pone serio.

Cuando se pone serio, García Márquez junta cuatro arrugas dispersas en la frente, y deja que sus anteojos de leer se le sienten sobre la nariz. Se sumerge en un párrafo larguísimo de una noticia cualquiera de un diario elegido al azar. Casi no respira: "Para leer esto habría que ser experto en submarinismo".

"El Universal", el primer diario donde trabajó —500 días entre 1948 y 1949— quedaba en la misma calle San Juan de Dios donde hoy está su Fundación. Apenas 20 metros separan aquel edificio, ahora la Lotería de Bolívar, de esta casa de periodistas instalada en enero de 1998. Dos testimonios coloniales, sobre una callecita de juguete, a la sombra de la iglesia del santo de los esclavos cartageneros, San Pedro Claver.

De blanco impecable, hasta los mocasines sin medias, ni sentado abandona Gabo su cartera de colgar de cuero. Siempre le asoma una lapicera negra en el bolsillo superior de la camisa. Es un maestro informal y relajado, de derecha rápida para la corrección sobre el diario o el autógrafo de trazo redondeado. Cuando una idea no lo atrapa, juega con la tapa de su botellita de agua mineral, sin gas.

Le preocupa "la influencia cultural y económica de Estados Unidos". Y la influencia del inglés. "Es una fatalidad. Es inevitable. Pero la academia (la Real Academia) tendrá que aceptarla. Yo estoy al frente en esta batalla, pero la vamos a perder".

Inquieto por el tema, sin embargo no deja de contar la historia del entonces Bill Clinton presidente de los Estados Unidos y Noticia de un Secuestro. "Porque el cuento —dice, y repite— hay que contarlo entero, y siempre". Ahí va: "Un día 17 me llamó Clinton para que le adelantara el libro. Pero no estaba editado; ni siquiera corregido. Como insistió, llamé a mi agente y le pedí que le enviara la versión no definitiva de la traducción al inglés. El 18, Clinton me mandó un escrito. Decía: ahora sí entendí el problema de la guerrilla en Colombia".

Gabo vuelve a sonreir. Alguien acaba de recordar que uno de los diarios presentes perpetró cierta vez un homenaje involuntario al ex jefe de la Casa Blanca: donde debió decir Clinton, se publicó Calenton.

Y el cuentero guajiro, el hombre que escribió su propia vida como se escribe una novela, ahora se despide suavecito de sus visitas. Hasta la próxima.

3/02/2007




La poesía, los poetas...

La poesía es la universalidad, que fundamentalmente se obtiene por la imagen. "La muerte que está ante mí como el chubasco que se aleja" del arpista del antiguo egipto es también, "la muerte es grande y somos los suyos", de Rilke, y la misma nieve recuerda a las damas de antaño de Villon y es como la soledad en Rilke, y el tiempo es un río en Jorge Manrique.




Yo escribía lo que me dictaba mi verdadero yo, el que trato de alcanzar en esta lucha entre mí mismo y mi poesía. Porque no importa ser buen o mal poeta, escribir buenos o malos versos, sino transformarse en poeta, superar la avería de lo cotidiano, luchar contra el universo que se deshace, no aceptar los valores que no sean poéticos, seguir escuchando el ruiseñor de Keats, que da alegría para siempre.



El poeta es un ser marginal, pero de esa marginalidad y de este desplazamiento puede nacer su fuerza: la de transformar la poesía en experiencia vital, y acceder a otro mundo, más allá del mundo asqueante donde vive. El poeta tiende a alcanzar su antigua " conexión con el dínamo de las estrellas ", en su inconsciente está su recuerdo de la edad de oro a la cual acude con la inocencia de la poesía.


Para mí la poesía es la lucha contra nuestro enemigo el tiempo, y un intento de integrarse a la muerte, de la cual tuve conciencia desde muy niño, a cuyo reino pertenezco desde muy niño, cuando sentía sus pasos subiendo la escalera que llevaba a la torre de la casa donde me encerraba a leer.




Jorge Teillier
Tomado del libro Muertes y maravillas

2/26/2007



El poeta vuelve al bar

Entrevista con Enrique Verástegui una mañana de un lunes en La Molina

POR PACO MORENO

Dicen que conversar con los poetas los lunes por la mañana da buena suerte. Sin embargo, a la casa de Enrique Verástegui, no sólo acudo en busca de buena suerte sino también de noticias.
Es una mañana apacible en La Molina. El ruido se ha quedado en el centro de la ciudad. Una que otra persona camina sin apuro por las calles, bajo las sombras que dan las casas golpeadas por el sol del verano. A lo lejos, el silbato de un heladero resucita una vez y otra vez.
Veo que en la puerta de la casa del poeta las plantas y las flores crecen generosamente. Las cortinas están semiabiertas, como las ventanas. Toco el timbre una sola vez y, como si me estuviese esperando, sale el mismo Verástegui con su cabeza de brócoli, con un pantalón jean, una camisa crema, unos lentes enormes en sus manos. Veo que ha perdido peso, algunos años y, como el sol de esta mañana, también sonríe.
¡Qué bueno que lo encuentro! —digo.
—Es que es lunes —dice el poeta.
Entramos en su sala. Fotografías en blanco y negro hablan en las paredes. Unas botellas de ‘Pisco Verástegui’ inquietan la sed, pero son sólo de exhibición (del negocio de su hermana). Una ‘Pentium IV’ reposa a un costado. En el centro de la sala, rodeado por unos muebles muelles, en una mesita-mostrador se exhiben algunos ejemplares de su vasta obra: Los cuatro textos que conforman su libro Ética: Monte de goce, Taki Onqoy, Ángelus Novus, Albus; el muy celebrado En los extramuros del mundo (un ejemplar de la primera edición: Lima: Milla Batres, 1972); Praxis, asalto y destrucción del infierno (1980); La máquina del poema (1983); Poiésis (1985); El motor del deseo (1987); Modelo del teorema (1997); etc. Entre tantos libros suyos, hay un texto nuevo, breve, de pasta verde, como recién salido de la imprenta.
—Es la nueva edición Yachay Hanay, que es el primer texto de Albus, libro que pertenece a Ética y que suma 250 páginas. Lo acabo de presentar en el Yacana Bar hace unos días; pero, a pedido del público, lo volveré a presentar este 14 de marzo en el Centro Cultural España, a las 7:40 de la noche —informa el poeta.
¿Quién lo editó?
— Walter Espinoza Ramírez, un joven editor que impulsa la casa editorial Ventana de Medusa.
Cree que son los jóvenes quienes lo leen más. Dice que tiene mayor empatía con ellos, sobre todo, con ellas. Aclara que, a pesar de sus 56 años de edad, aún es ese jovenzuelo poeta que sueña con un mundo solidario y sin guerras. Los entendidos indican que en Verástegui siempre vivirá un joven, un adolescente: bohemio, inconforme, iconoclasta, exagerado, enamorador y enamoradizo, buscador de cosas nuevas.
“Dueño en vida de una leyenda, semejante a la de Martín Adán o a la de Luis Hernández, la del poeta capaz de vivir precaria pero victoriosamente en los intersticios del sistema, Verástegui es vivo ejemplo de lo que puede hacer un poeta de talento…” escribió el poeta y académico Marco Martos.
Yo hablo poco y escucho mucho, de modo que, cuando converso con un lacónico, la cosa no anda tan bien que digamos. Sin embargo, es una mañana de lunes y Verástegui está irreconocible. Habla, pero no tanto. Si hablara tanto como escribe, faltaría cinta para grabarlo todo. Se queda callado de rato en rato, y yo le lanzo preguntas en busca de novedades. — ¿Qué pasó con su novelón de 800 páginas?
—Ah, “El sueño de una primavera de occidente” se la he obsequiado a la profesora argentina de griego y latín Alba Delia Fedeo. Ella labora en la Universidad de Mar de Plata. El editor Germán Rentería hizo la edición en Lima y sólo falta publicarla. Ya saldrá algún día.
¿Y su libro de ensayos “El análisis de la poesía”? De quinientas páginas, ¿no?
—Un poquito menos. Ese libro está en manos del editor Casimiro Ramírez, quien además prepara una tesis sobre mi Ángelus Novus. Me dijo, hace poco, que otras urgencias no le han permitido sacarlo aún, pero que pronto saldrá a la luz.
¿Supongo que tiene otros libros que esperan?
—Así parece. Me gustaría que salga ya “El saber de las rosas”. Lo tiene el editor Paolo de Lima. Yo tengo paciencia, porque en nuestro medio, la publicación de un libro es lo que más se tiene que esperar, y yo sigo en lo mío que es escribir.
Predestinado para la escritura, Enrique Verástegui nació en Cañete el 24 de abril de 1950. Se enamoró tempranamente de la poesía o ¿la poesía se enamoró de él? Nadie sabe. Fue un niño lector y muy católico (hasta ahora lo es). En aquellos tiempos de su primera comunión solía leer tres libros diarios. En su conocido autoexilio de Cañete declaró para la revista “Caretas”: “A los cinco años de edad terminé Las Mil y una noches y muchos otros cuentos, a los nueve años ya conocía toda la poesía peruana. Hoy, soy el mismo adolescente de siempre (…) Actualmente leo ‘tan sólo’ un libro por día”.
Hacia 1970, por sugerencia-orden de su padre, ingresó en San Marcos a estudiar Economía. Poco tiempo después, con su África Look y su cigarro, tocó la puerta de Hora Zero que un mes antes había sido fundado por los poetas Jorge Pimentel y Juan Ramírez Ruiz en el entonces Café Lux, cerca de la Plaza Francia de Lima.
—Yo me quedé en ese grupo hasta 1971. Siempre trataba de que los integrantes de Hora Zero no se peleasen tanto con los poetas de las generaciones anteriores. Ellos habían escrito un manifiesto parricida. Dicen que fue en el bar Palermo, donde también nació el grupo narración —dice.
Hacia 1972, Milla Batres Editorial publicó su libro En los extramuros del mundo, y lo lanzó a la fama de los que saben. Enamoradísimo de su musa Carmen Ollé, luego escribió tanto hasta convertirse en uno de los poetas más reconocidos en Latinoamérica. Verástegui escribe sin reparar en la extensión del libro. Sus cuatro textos que conforman Ética, por ejemplo, suman 1200 páginas.
Cuando transcurrían sus 26 años de edad, en medio de la dictadura de Francisco Morales Bermúdez, en 1976, gana la prestigiosa Beca Guggenheim de Nueva York. Entonces, para escribir y estudiar, viaja a Barcelona, a Mahon, a las islas Baleares y a París.
—Vivía cerca de la Torre Eiffel y la veía todos los días —recuerda.
Al volver a Lima, se dedicó a la poesía y a la bohemia hasta que cierto día, para ordenar ciertas cosas de su vida, volvió a Cañete. Allí terminó Ángelus Novus y escribió “El sueño de una primavera de occidente”. Pasó 16 años hasta que de pronto su mamá decidió volver a Lima y el poeta volvió con ella. “Vivo con mamá porque es una de las mejores formas de vivir. Para mí, la familia es muy importante; por eso, agradezco tanto a Carmen Ollé y a Vanessa (mi hija) todas las cosas bellas que han hecho por mí.”
Ahora está de nuevo en Lima, en La Molina; esperando que sus libros salgan a la luz; estudiando todos los días desde las seis de la mañana; escribiendo y leyendo horas y horas; anhelando, como siempre, una computadora portátil multimedia para escribir sus nuevos libros que “ya están organizados en su mente”.
—No es nada cómodo escribir en ‘Pentium IV’. La portátil se parece más a un libro, a un cuaderno, y me facilitaría mi trabajo —dice.
Mientras espera su portátil, sedentario como siempre, Verástegui sigue trabajando como un adolescente en una búsqueda constante de lo nuevo, lo desconocido, que la cultura celta, que la física cuántica, que la nueva matemática del siglo 21, que la lógica, que la cibernética, que las nuevas tecnologías del siglo, que la mística... Sin embargo, se ha propuesto salir un poco más. Así, después de meses, por ejemplo, ofrecerá un recital este 28 de febrero en el bar Mochileros de Barranco, a partir de las 7 p.m. El poeta vuelve al bar.

2/13/2007


ACTA DE RENUNCIA

Sábado/19 julio/ 1873

Yo, el abajo firmante, Arthur Rimbaud, 19 años, hombre de letras, con residencia regular en Charleville (Ardennes, Francia), declaro, en honor a la verdad, que el Jueves 10 del presente mes, hacia las 2 horas, cuando el señor Paul Verlaine, hallándose en el cuarto de su madre, me disparó un tiro de revólver que me hirió levemente la muñeca izquierda; el Sr. Verlaine estaba en tal estado de ebriedad que no tenia absoluta conciencia de sus actos.

Que estoy totalmente seguro que cuando el señor Verlaine compró esta arma, no tenía intención hostil hacia mí, y que no había premeditación criminal en el hecho de cerrar con llave la puerta.

Que la causa de la intoxicación del señor Verlaine era debida simplemente a sus contrariedades con la señora Verlaine, su esposa. Declaro, por otra parte ofrecerle voluntariamente renunciar pura y simplemente a entablar cualquier acción criminal, correcional y civil contra él, además, desisto desde ahora de los beneficios provenientes de las acciones que pueda iniciar el ministerio público contra el Sr. Verlaine a causa del hecho de que se le acusa.


ARTHUR RIMBAUD

2/12/2007

Beg, steal and borrow, interpretado por el ex lider de The Libertines, Pete Doherty:

2/11/2007



Un poema de Salomón Valderrama (La Libertad, Chilia, 1979), poeta que realizó estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad Nacional Federico Villarreal y que tiene inédito los libros, Facción de imperdido al arte (2001-2003) y Amórfor (2004-2006):


Unigénito


Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
Francisco de Quevedo y Villegas



Crío mío, el dado, malcriado, malherido.
Frontal de la cúspide llorada, de estío
Imperdido, en la moneda, tesoro mío.
Astillado, imán, como Dios, el preferido.

Desdibujado por lo perdido, por pecado;
Recaudador nulo de belleza asustada.
Ajeno asir, ceremonial, poesía hurtada
En la montaña, tino, del dios malhumorado.

Y mejor, aún, pensar atacar mujer, noche,
Disfrutar en las laderas puta, como coche
Cargar ataúd, Cielo, de virgen alumbrada.

Y ser Fin, el único, el mismo de repisa,
De vital literatura: Hijo de alambrada.
Hijo, el temido, Dios, que no va ni a su misa.

2/07/2007



PRESENTACIÓN DEL LIBRO "YACHAY HANAY" DE ENRIQUE VERÁSTEGUI


viernes 9 de febrero

Presentación de "Yachay hanay" de Enrique Verástegui


"Enrique Verástegui reúne en este volumen dos libros-límite, que fundan definitivamente la filosofía peruana y que revoluciona la lógica en el siglo XXI"

Presentan:


Christian Gamboa, José Pancorvo, Paul Guillén y Enrique Verástegui

Café & bar YACANA Jr. de la Unión 892 (2do piso)
Centro de Lima



Hora: 7:30 pm

Coordina: Ventana de medusa editores
& Escuela de Lima

2/03/2007


NIETZSCHE

I

Nietzsche, querido mío
Déjame esta noche sólo
No quiero saber nada de superhombres ni de hombres superiores

Nietzsche mío, carissimo
Déjame en la puerta sin rencor sin martirio ni fulgor
Nietzsche mío, caro amigo
¿Ya viste a Pepa?
¿Ya te vas al infierno?

Papa mío
Hijo de perra
¿Te vas sin decir adiós?
Papa mío
Tonto, locuelo
Déjalo ahí
Que vengo con varios sacerdotes de un más allá imaginario

¡Oiga!
¿Qué suecede aquí, eh?
¿Es que no escuchó bien el timbre que nos llama a comer?
¿Eh...?
¡Oiga, Bingo!
Carissimo
Farhide
Y todos los muchachos
¿Qué pasá aquí, eh...?
¡Oiga!

II

Las matutinas aves cantoras
El fulgor matutino malparido
Y dos idiotas haciendo el amor
Son una ecuación fidedigna y auto-complaciente.

Posiblemente, más tarde
Se vean dos más...
Moviendo la cola, el cucú y algo más
Que Lirio haciéndome el amor
¡Oiga, Lirio!
¿Me ves ya desnudo?
No me empieces a provocar poco a poco

Las arañas que me acometen en este mismo instante
Son las mismas arañitas que me miran en mi cuarto
Diciéndome: "¡Ven, te queremos aún aquí!" ...
Me voy a masturbar de nuevo
Y voy nuevamente, a un santo, a prenderle una vela y dos cruces

Soy el mismo... acertijo-incógnita-enigma idiota
Y dos tetas más en el culo de Nich
Y dos más en el culo de los muchachos
Ya no se entiende para qué más vida.

Nestamarley
Cubano loco
Los muchachos te esperan
Para rendirte tributo.

III (Fin, o intento de un fin)

Y aquí va: tu "fin", tu "razón de ser" y otro juguete nuevo... innombrable
Y aquí va: tu "nariz sin vómito", tu "ecuación de ser", tu "hambre de gorila, y de hombre" y tu "nariz parchada"
Y aquí va: tu "fin", tu "nariz vomitada" y tu "amor sexual"
Y aquí va: tu "cocina malograda", tu "madre vomitada, y bella" y también tu "gorro olvidado"
Y aquí va: tu "sonrisa parchada", tu "nariz volteada" y también tu "Sachavaca olvidada" y por qué no, tu "Delfa somnolienta"
Y aquí va... tu "Barbie mojada", tu "Ken olvidado" y tu "sonrisa apretada" ¿Y quién más va?
Va tu "moco somnoliento... esperando por ti para que le des un retortijo... retortín"


Jonás Cabezudo Sánchez